El merchandising que viaja más que tu publicidad
Hay algo curioso en el mundo del merchandising promocional.
Algunos objetos recorren más kilómetros que muchas campañas publicitarias.
No aparecen en televisión.
No salen en banners.
Ni necesitan miles de impresiones.
Pero viajan.
Una botella deportiva puede ir al gimnasio cada día, acompañar a alguien al parque o salir en una ruta de ciclismo.
Una mochila puede pasar por aeropuertos, estaciones o ciudades de distintos países.
Una sudadera con logotipo aparece en cafeterías, paseos o escapadas de fin de semana.
Y cada vez que esos objetos salen de casa, la marca también lo hace.
Por eso, cuando una empresa piensa en merchandising, no debería centrarse solo en el momento de entregarlo. El verdadero valor está en lo que ocurre después.
Si el objeto es útil, se usará.
Y cuando se usa, la marca se ve.
Un buen artículo promocional no es solo un regalo para un evento o una feria. Es una forma sencilla de que la marca esté presente en la vida cotidiana de las personas.
A veces, la publicidad que más lejos llega no está en una pantalla.
Está en los objetos que acompañan a la gente en su día a día.